Ante la noticia aparecida en los medios de comunicación referente a que el gerente de San Eloy se sometió a una cirugía demorable una vez decretado el cese de la actividad no urgente para volcarse en la lucha contra el covid-19, ESK manifiesta:

  • Que es una irresponsabilidad que quien es el máximo responsable del hospital de San Eloy y debe velar por el cumplimiento de los protocolos en la crisis sanitaria se los salte para obtener un beneficio personal. Con ello ha dado muestras, además de una gran insolidaridad guardando para si privilegios innecesarios, un desprecio absoluto ante el resto de la ciudadanía pendiente de intervenciones no urgentes.
  • Es vergonzoso que quien gestiona un centro público, que en un comunicado interno pedía un esfuerzo de adaptación ya que no se había llegado al techo epidémico, anunciando que, siguiendo los criterios marcados desde el Departamento de Salud, se suspendían las intervenciones no urgentes; decida usar los medios públicos para satisfacer sus “necesidades” no urgentes, saltándose a la torera los criterios de igualdad y equidad que, como Gerente, ha de defender y velar en cualquier situación.
  • Su gestión de la crisis sanitaria en el hospital de San Eloy se ha apoyado en una doble vara de medir que ha dejado al descubierto su falta de escrúpulos. Mientras ha obligado al personal a trabajar sin protección, sin EPIs, sin mascarillas, con protocolos cambiantes cada día, adaptándolos a las situaciones de desabastecimiento sin criterios científicos y con actitudes discriminatorias entre categorías, mientras actuaba con dureza y sin empatía hacia el personal, él utilizaba los medios destinados a combatir el covid-19 para uso particular como si Osakidetza fuera su batzoki.
  • Esta actuación del gerente de San Eloy sólo se puede definir como una actitud soberbia, un abuso de autoridad propia de alguien que se cree impune, por encima del bien y del mal. Actitudes que, como ya sabemos en ESK, no son exclusivas ni de este Gerente, ni de esta OSI.
  • Para ESK, esta grave actuación exige, con urgencia, una investigación objetiva por parte de la Consejera de Sanidad Nekane Murga, si no quiere ser cómplice del nepotismo de esta persona. Una investigación que esclarezca lo sucedido, delimite responsabilidades y cese si fuera necesario al Gerente de San Eloy.

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El próximo 12 de enero nos concentraremos en el ambulatorio de Doctor Areilza a las 13:30 horas y el día 19 haremos lo propio en Rekalde.