La Diputación Foral de Araba ha optado mayoritariamente por la gestión privada de los servicios sociales, dejando en manos privadas el adecuado funcionamiento del Sistema Público de Servicios Sociales.

 

 

Hoy, 4 de julio, se celebra el pleno de investidura del nuevo diputado general de Araba en el Palacio de la Diputación. Los sindicatos solicitamos un permiso de concentración varias veces para denunciar la situación tan precaria que estamos sufriendo los Servicios Sociales de Araba y nos hemos encontrado con la negación de este permiso en todas las ocasiones y con varias direcciones diferentes.

Lo que queríamos denunciar a través de la concentración convocada para hoy, es que la Diputación Foral de Araba ha optado mayoritariamente por la gestión privada de los servicios sociales, cuya competencia es foral según la ley de Servicios Sociales del País Vasco, dejando en manos privadas el adecuado funcionamiento del Sistema Público de Servicios Sociales, servicios que se pagan con dinero público que acaba en manos de las empresas privadas gestoras, las cuales, en muchos casos, solo se preocupan de los beneficios que van a tener y no del servicio que van a dar y mucho menos de los derechos laborales de las personas trabajadoras.

En estos últimos 4 años, la situación del deterioro del  conjunto de los servicios sociales es alarmante, tanto en la calidad asistencial como en el plano laboral. Ritmos de trabajo insostenibles, tiempos insuficientes de atención, sobre-esfuerzos, estrés, agresiones verbales y físicas, nulo reconocimiento del trabajo realizado, eventualidad, jornadas parciales, disponibilidad total, trabajo en solitario y sin los recursos necesarios… La deficiente calidad en la atención  de los servicios existente, tiene una clara relación directa con las precarias condiciones laborales de las personas trabajadoras.

Tenemos claro que el motivo real para poner trabas y amenazarnos directamente con multas en caso de realizar la concentración no es otro que la apuesta de la Diputación por esconder las diferentes realidades que generan sus políticas, su necesidad de silenciar y reprimir la legítima libertad de expresión y de manifestación para tener una foto perfecta. Pero queremos dejar claro al nuevo diputado general que hoy no nos ha querido ver en su investidura, que no nos vamos a callar, y que de continuar en la misma línea de privatización de los servicios sociales y de políticas que empeoran día a día la calidad de la atención social y las condiciones laborales, nos va a tener enfrente.

Sabemos perfectamente que la foto perfecta que el PNV y el PSE quieren transmitir es mentira. Nosotros y nosotras tenemos muy claro que poner en el centro la vida de las personas y su dignidad, es urgente, y es el único camino para que disminuyan las crecientes desigualdades sociales y generar una sociedad más justa y solidaria con la que soñamos y por la que luchamos día a día.

¡¡No nos vamos a callar!!

 

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