La propuesta de Garbialdi supera el mal gusto y llega a ser un insulto a las trabajadoras y trabajadores. Un insulto permitido por el Gobierno Vasco.

 

La ejemplar huelga indefinida que las trabajadoras y trabajadores de Garbialdi-limpieza de comisarías y juzgados de Gipuzkoa llevan adelante por romper la brecha salarial que les separa de sectores similares masculinizados (similitud que se iguala cuando trabajadores de este último sector están suplantando tareas en algunos espacios en el transcurso de esta huelga) se ha visto hoy reforzada por la propuesta, no se puede llamar oferta, que Garbialdi ha traído a la mesa de negociación de ambos convenios.

Lejos de poner sobre la mesa una oferta encaminada a ir haciendo desaparecer la brecha salarial, Garbialdi ha puesto sobre la mesa una única propuesta exclusivamente salarial que ahonda en esa brecha, con pérdida de poder adquisitivo incluida, y que se concreta en:

  • 2018. Congelación salarial
  • 2019. Subida salarial 1%
  • 2020. Subida salarial 1%

Respecto al articulado más “social” de la plataforma propuesta por los sindicatos, por parte de Garbialdi más de lo mismo en el mantenimiento de la precariedad laboral. Garbialdi se reserva el derecho a reducir las jornadas de las trabajadoras de forma unilateral, se niega a garantizar un mínimo de jornada laboral digno, se niega a consolidar las horas complementarias,  sigue penalizando a las trabajadoras en situación de IT , no reconoce las situaciones de trabajo con elementos de toxicidad…, y suma y sigue.

Desde ESK consideramos que la propuesta de Garbialdi supera el mal gusto y llega a ser un insulto a las trabajadoras y trabajadores. Un insulto permitido por el Gobierno Vasco, que lejos de evitar estas situaciones las consiente. Y esto significa un doble insulto para trabajadoras y trabajadores, que ven cómo a algunos políticos se les llena la boca el 8 de marzo con reivindicaciones feministas, y desde el gobierno permiten y refuerzan que en sectores de trabajo feminizados se mantengan la brecha salarial y la precariedad como norma.

 

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