La lucha encomiable de las trabajadoras de la limpieza de juzgados y comisarías de Gipuzkoa, de la empresa Garbialdi, ha llegado a su fin con un buen acuerdo fruto de la determinación en la lucha.

Fin huelga Garbialdi comisarias y juzgados de Gipuzkoa

 

Tras más de 9 meses de huelga indefinida, podemos decir que se ha logrado dar un gran paso en el camino de romper la brecha salarial que se refleja entre otros aspectos, en la diferencia salarial existente entre las trabajadoras de la limpieza de edificios, sector feminizado, y los trabajadores de la limpieza viaria, sector masculinizado. La diferencia entre ambos sectores se sitúa actualmente en un 7% y un 13%  en juzgados y comisarías respectivamente.

Con el acuerdo, que fija una subida de IPC anual + 4,5% a repartir en cuatro años (2018-2021) en juzgados, y de IPC anual + 9% repartido en cinco años en comisarías (2018-2022), la brecha salarial se reduce en más de un 64% y de un 69% por ciento en esos convenios, quedando las diferencias en un 2,5% y un 4% al final de este convenio, a expensas del incremento que se pueda dar en la limpieza viaria por encima del IPC en el mismo periodo. Además, no podemos olvidar que el acuerdo recoge el reconocimiento explícito del riesgo sobre la salud de las trabajadoras abonándose los debidos pluses que no se venían percibiendo, y el carácter indefinido en la ultraactividad del convenio. Con este acuerdo, se ha dado un primer y gran paso que nos debe llevar a acabar definitivamente con la brecha salarial con la firma del siguiente convenio.

No ha sido fácil, para nada. Han sido más de 9 meses de huelga indefinida y de movilizaciones constantes, en las que también se han dado momentos duros. Especialmente cuando desde el departamento de trabajo, se han ordenado limpiezas extraordinarias que fortalecían la posición de la empresa y dinamitaban  los efectos de la huelga,  queriendo hacer lo propio con los ánimos de las huelguistas. También cuando desde los partidos en el gobierno se hacían los sordos y miraban para otro lado lavándose las manos, y desde los departamentos de ese mismo gobierno se negaban a reunirse con las trabajadoras. La hipocresía de gobierno vasco y la cerrazón de la empresa Garbialdi han sido una constante que las trabajadoras  han tenido que soportar todo este tiempo.

Pero la lucha a dado sus frutos, y el esfuerzo de estas mujeres pioneras en la lucha por romper la brecha salarial se ha visto reconocido y sienta un precedente para todos los sectores feminizados que sufren la injusticia de la brecha salarial. Nos han enseñado el camino, hagamos camino.

Gora langileriaren borroka, gora borroka feminista!

 

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