Exigimos a las administraciones y a las empresas responsables que de una vez por todas tomen medidas efectivas para acabar con los accidentes laborales.

El pasado viernes, 30 de agosto, un trabajador de apenas 26 años de edad murió en Lezo en accidente laboral. Unai, que residía en Malerreka (Nafarroa), falleció mientras reparaba la rueda de una grúa y era trabajador de la empresa RECACOR.

Con la de Unai son ya 31 los trabajadores muertos en Euskal Herria durante 2019 una situación que desde ESK queremos denunciar una vez más y por la que exigimos a las administraciones y a las empresas responsables que de una vez por todas tomen medidas efectivas. Las trabajadoras y los trabajadores tenemos derecho a volver vivos del trabajo, estamos hartas de esta ruleta rusa en la que nunca sabemos si volveremos a casa. No queremos más planes ni  medidas que o no se cumplen o son ineficaces nuestras vidas valen más que sus beneficios.

 

Más noticias

42 muert@s en 2019

en accidentes laborales