Cuatro décadas después de la masacre vemos como todos los derechos sociales conseguidos por nuestros y nuestras mayores, se están viendo mermados año tras año por gobiernos más pendientes de acatar las exigencias del poder económico que de mantener un estado de bienestar social.

 

 

Cuatro décadas después de la masacre vemos como todos los derechos sociales conseguidos por nuestros y nuestras mayores, se están viendo mermados año tras año por gobiernos más pendientes de acatar las exigencias del poder económico que de mantener un estado de bienestar social, donde todas las personas podamos disponer de los mismos derechos, al menos los básicos. Sin importarlo para ello  utilizar el fascismo, el racismo y la xenofobia para dividir a las trabajadoras y los trabajadores.

Ante esta situación los movimientos sociales de Gasteiz apostamos por sumar esfuerzos y luchar cada día, cada cual desde su trinchera, trasladando lo individual a lo colectivo y, de ese modo, construir un futuro más justo y solidario.

Somos las mujeres que hoy tomamos parte en esta movilización y el 8 de Marzo mujeres, trans y bolleras dejaremos de realizar todo tipo de trabajos, tanto los remunerados como los que no lo son,  y tomaremos las calles con fuerza.

La revolución feminista exige politizar la vida. Es necesario comprender el día a día como un espacio de lucha. El feminismo no es cómodo, se trata de una practica política radical. Por lo tanto el conflicto es necesario e inevitable.

Con la huelga feminista y anticapitalista queremos poner la vida en el centro, frente a la violencia, la desigualdad, la precariedad, los modelos de sexualidad hegemónicos, la división sexual del trabajo, el modelo de consumo, la familia patriarcal, la jerarquía de los saberes, el racismo, el canon de belleza y todas las opresiones.

El 8 de marzo las excluidas por el heteropatriarcado capitalista pondremos la vida en el centro y nos plantaremos ante este sistema injusto en el que se valoran unas vidas mas que otras y donde hay personas que le sobran y vidas que no les importan.

Pero también somos los y las pensionistas que cada lunes salimos a la calle al igual que hace 43 años, somos las mismas y los mismos de entonces que hoy queremos un sistema de pensiones solido, universal, propio y que permita vivir a las personas pensionistas con un mínimo de dignidad.  La sombra de la privatización acecha al sistema público de pensiones, una sociedad sin pensiones justas es una sociedad sin derechos básicos. Lo que entonces conquistamos a la mismísima “dictadura franquista” lo defenderemos en la calle. Ni un paso atrás en la defensa de las pensiones.

Lamentablemente no solamente las personas jubiladas ven recortados sus derechos,

Prekarizazio bortitzera kondenatu nahi gaituzte gazteok. Dependiente bilakatu nahi gaituzte, inolako erabakitzeko aukerarik gabe utzi, sufritzen ditugun zapalkuntzengatik eskerrak ematera behartu. 1976an euren zapalkuntzaz ohartu eta kaleak hartu zituen Euskal Herri langileak.

Gazteok ohartu gara garaiak eskatzen duen esfortzuaz, herri honen askatasunean hartu beharreko erantzukizunaz... Gazte perspektibatik sistemari aurre egiten eta klaseen arteko gudan sakontzeko konpromisoan berresten gara. Euskal Herrian erabaki eta bizi nahi dugulako, gure bizitzak zeharkatzen dituen prekaritateari ateak itxiko dizkiogu.

Una lucha contra el el capital, un capital que En los últimos años se están multiplicando en Euskal Herria las movilizaciones y proyectos por un cambio de modelo: contra el cambio climático, por el derecho a la libre circulación de las personas, por los derechos de la clase trabajadora, desde el feminismo, por la diversidad cultural y lingüística, así como diversas iniciativas autogestionadas. Esto es, un territorio en el que la solidaridad, la voluntad de construir un mundo distinto y la resistencia frente al capitalismo, el heteropatriarcado y el imperialismo están vivas y fuertemente enraizadas es donde el G7 celebrará su próxima cumbre a finales de agosto, concretamente en Biarritz.

Las cumbres del G7 son un símbolo de la supremacía de las grandes potencias occidentales y se celebran al objeto de encauzar los mejores compromisos para los intereses del capitalismo. Las políticas económicas y financieras que se imponen a los demás países se deciden en base a esos compromisos. Apoyando el libre comercio, la desregulación y la austeridad presupuestaria, los estados del G7 han impulsado las desigualdades sociales hasta niveles a los que jamás habían llegado en los últimos cien años.

Además, durante el transcurso de las cumbres, las libertades públicas se ven enormemente recortadas en los lugares donde se celebran (libertad de circulación y derecho de manifestación, por ejemplo). Durante varios días se impone un verdadero estado de sitio y una asfixiante ocupación policial (se prevén 15.000 militares y policías en Biarritz).

Desde Euskal Herria nos movilizaremos para defender otro modelo y construir otras salidas, por un mundo en el que la justicia social, la solidaridad y la igualdad se conviertan en una realidad concreta. Donde aquellos que utilizan  el fascismo, el racismo y la xenofobia para dividir a las trabajadoras y los trabajadores, es algo que no permitiremos jamás. No permitiremos que intenten engañarnos intentando responsabilizar al diferente de lo que ellos han creado. Tenemos un desafío, construir una ciudad igual en derechos para todas las personas, independientemente del color de la piel, la religión o la clase social. En los años 60-70 ya vivimos una época de recepción de migrantes y lejos de ser una amenaza, el tiempo nos ha dejado claro que la lucha en unidad era el camino para conquistar mejoras sociales.


En definitiva, estamos hablando de una lucha para contruir un futuro donde podamos ser gestores de nuestras vidas. La gestión de la fiscalidad, de los presupuestos, de los servicios publicos, de la organización territorial, de la alimentación, de los recursos naturales y de la organización social  están siendo puestos al servico de una élite que solo mira por su propio beneficio. Necesitamos un sitema económico y político que se fundamente en el respeto de los derechos sociales, económico y políticos de las personas y los pueblos.

Son muchas las manos que vemos en esta plaza, manos dispuestas para seguir trabajando en esa tranformación por una sociedad más justa y solidaria, como dice el lema de este aniversario: ETORKIZUNA ERAIKIZ, CONFLUIR, LUCHAR AVANZAR.

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