Desde ESK expresamos nuestro firme apoyo a la denuncia presentada contra el Consejo de Administración de la empresa CAF, por su presunta implicación en proyectos vinculados a la ocupación y colonización del territorio palestino.


« No puede haber neutralidad ante la  vulneración sistemática  de los derechos humanos »

 

Las empresas que operan bajo jurisdicción del Estado español no pueden participar, directa ni indirectamente, en proyectos que contribuyan a la vulneración sistemática de los derechos fundamentales de la población palestina. La diligencia debida en materia de derechos humanos no es una opción, sino una obligación legal, ética y política.

Desde ESK queremos recordar que esta no es una posición nueva. Nuestro sindicato ya apoyó el manifiesto que exigía a CAF su retirada del proyecto del tranvía de Jerusalén. Asimismo, nuestras delegadas y delegados en las secciones sindicales de CAF en Beasain e Irún han defendido reiteradamente, en el comité de empresa y ante la dirección de la misma , la necesidad de abandonar este proyecto por su incompatibilidad con el derecho internacional y los derechos humanos.

 

Oídos sordos de CAF

CAF ha hecho oídos sordos a estas demandas y ha continuado adelante con un proyecto que la sitúa en una posición de clara complicidad con la ocupación del territorio palestino. Con ello, además, vulnera su propio código de conducta, que establece el respeto escrupuloso a las leyes, los derechos humanos y las libertades públicas.

Actualmente, seguir haciendo oídos sordos y continuar con una huida hacia adelante puede suponer graves problemas para el futuro de la empresa, cada vez más señalada en listas de compañías que no respetan los derechos humanos, con posibles consecuencias para la contratación pública si no se abandona el proyecto del tranvía de Jerusalén de una vez por todas. Ya no es solo una cuestión de ética y de respeto a los derechos humanos; se trata de una apuesta que puede poner en riesgo numerosos contratos en el futuro. Es hora de actuar con responsabilidad de una vez por todas; será tarde, sin ninguna duda, pero más vale tarde que nunca.

 

Eludir responsabilidades

Frente a quienes apelan a «no buscar adversarios en casa», queremos ser claros: el adversario es quien mira hacia otro lado ante esta situación, como si nada tan grave estuviera ocurriendo. Es una forma de eludir responsabilidades que sí existen. Las vulneraciones del derecho internacional no se sostienen únicamente desde fuera, sino también a través de decisiones empresariales y políticas que se toman aquí. Por ello, exigimos responsabilidades tanto a los actores internacionales como a quienes, desde nuestro entorno, participan o se benefician de esta situación.

No podemos obviar, además, que CAF cuenta con participación accionarial del Gobierno Vasco, lo que implica una responsabilidad añadida: ningún dinero público debe contribuir, directa o indirectamente, a sostener situaciones de ocupación ilegal y vulneración de derechos fundamentales.

 

 

Por todo ello, desde una posición sindical clara, consideramos imprescindible poner fin a toda relación económica, institucional, comercial y contractual con Israel mientras persistan las violaciones graves del derecho internacional y los derechos del pueblo palestino.

Reclamamos a las instituciones públicas y a las empresas bajo su ámbito de influencia que rompan cualquier forma de colaboración que contribuya a sostener la ocupación, la colonización y la segregación del pueblo palestino. Mantener estos vínculos supone una forma de complicidad que debe cesar de manera inmediata.

 

Apoyo a las iniciativas

Asimismo, hacemos un llamamiento a nuestra afiliación y al conjunto de la clase trabajadora a apoyar activamente las iniciativas impulsadas por la campaña «CAF: Bájate del tren del apartheid israelí», participando en movilizaciones, acciones de denuncia pública y campañas de presión social dirigidas a exigir la retirada de CAF de este proyecto.

ESK sindikatua se reafirma en su compromiso con la campaña internacional de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS), impulsada por la sociedad civil palestina, como herramienta legítima de presión para poner fin a las políticas de ocupación, colonización y apartheid.

 

Denuncia

Valoramos positivamente la denuncia presentada contra el Consejo de Administración de CAF por su papel en el Tren Ligero de Jerusalén, que plantea la posible responsabilidad de sus directivos por autorizar y supervisar actuaciones que, presuntamente, podrían contribuir al traslado de población civil a territorio ocupado, al mantenimiento de un régimen discriminatorio y a infracciones graves del Cuarto Convenio de Ginebra.

No puede haber neutralidad ante la vulneración sistemática de los derechos humanos. Hasta que Israel cumpla con el derecho internacional y ponga fin a estas políticas, diremos alto y claro: no al tren del apartheid, no a la complicidad empresarial.

Manifestamos nuestra solidaridad activa con el pueblo palestino y con todas las organizaciones que defienden sus derechos, su libertad y su derecho a la autodeterminación.

 

Gora Palestina askatuta! ¡Boikot Israel!

 

Apoyamos la denuncia contra CAF

Desde ESK expresamos nuestro firme apoyo a la denuncia presentada contra el Consejo de Administración de la empresa CAF, por Leer más

Contra el rearme y el genocidio, Objeción Fiscal al gasto militar

Comienza la declaración de la renta. Te animamos a realizar Objeción Fiscal para desviar la parte destinada al gasto militar Leer más

¡No al a guerra! Ni armamentismo, ni genocidio, ni colonialismo

Cuando se cumplen 4 años de la guerra en Ucrania y 40 años del referéndum de la OTAN, la humanidad Leer más

No nos olvidemos de Palestina

Israel continúa vulnerando el derecho internacional con prácticas genocidas en Gaza. La sociedad civil debe actuar: el boicot y la Leer más
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11