Tras 11 meses de bloqueo en la negociación del Convenio de Limpieza de Bizkaia que afecta a 10.000 trabajadoras, exigimos que no haya recortes y que este convenio se convierta en el paraguas que nos proteja de la precariedad.

« Este convenio es la referencia sobre la que se construyen el resto de convenios del sector »
El Convenio Colectivo de Limpieza de Edificios y Locales de Bizkaia lleva 11 meses encallado. Casi un año después del inicio de la negociación, no sólo no hay avances: la mesa está completamente bloqueada por la actitud inmovilista de la patronal (ASELBI-CEBEK y ASPEL).
Hablamos de un convenio que ampara a más de 10.000 trabajadoras, en su inmensa mayoría mujeres. Es, además, la referencia sobre la que se construyen el resto de convenios del sector. Por eso su regulación es determinante para frenar la precariedad estructural que sufrimos.
De esencial a invisivilizado
Durante la pandemia nos declararon actividad esencial, pero ese reconocimiento jamás se ha traducido en derechos ni condiciones dignas. La realidad es que el sector sigue completamente invisibilizado y precarizado:
- Con una brecha salarial abismal respecto a la limpieza viaria, sector masculinizado y mucho mejor remunerado.
- Con jornadas parciales e irrisorias, que obligan a miles de trabajadoras a encadenar varios empleos para llegar a fin de mes.
- Con cargas de trabajo insoportables que provocan lesiones y problemas de salud cada vez más graves.
A pesar de ello, la patronal acude a la negociación con propuestas que sólo pueden calificarse de regresivas. No plantean ningún avance; proponen recortes y pérdida de derechos:
- Eliminar el complemento de bajas, culpabilizando a las trabajadoras del absentismo que provoca la propia explotación del sector.
- Desmantelar el sistema de antigüedad, limitándolo a dos quinquenios a partir de 2026.
- Imponer incrementos salariales ridículos que suponen una pérdida directa de poder adquisitivo y más empobrecimiento.
- Negarse a regular un sistema de vacantes o contratos de relevo, imprescindibles para combatir la parcialidad, garantizar la salud laboral y permitir el relevo generacional.
Un paraguas contra la precariedad
Desde ESK sindikatua lo tenemos claro: la dignidad no se negocia a la baja. La única vía es la activación, la movilización y la lucha colectiva. Por eso hoy nos concentramos en Bilbao para defender que el Convenio de Limpieza de Bizkaia debe ser el PARAGUAS que nos proteja frente a la precariedad, no una herramienta para profundizarla.
Exigimos un convenio justo, digno y sin recortes, que incluya:
- Garantía real del poder adquisitivo.
- Sistema de vacantes para reducir parcialidad y temporalidad.
- Mantenimiento íntegro del actual sistema de antigüedad.
- Mejora del complemento de incapacidades temporales.
- Regulación obligatoria del contrato de relevo asociado a la jubilación parcial.
La limpieza de interiores sostiene Bizkaia. Sin nosotras no funciona nada. Es hora de que la patronal deje de bloquear y empiece a reconocerlo.
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