Como a estas alturas ya sabréis, estamos asistiendo al final de la función que tanto CCOO y UGT como la empresa habían preparado para la supuesta “prórroga” de un convenio que va a terminar siendo un nuevo convenio donde una vez más acabará ganando el actor de casi siempre, es decir…la empresa.


Como no disponemos de NINGÚN DOCUMENTO al cual recurrir para poder valorar con más detalle qué se está negociando realmente, (lo cual muestra a qué nivel de desinformación y ocultismo se ha llegado en esta empresa), nos limitaremos a hacer una pequeña valoración de la situación en función de lo que hemos leído, tanto en prensa, (que parece disponer de información que no disponemos el conjunto de los y las personas afectadas), como en los comunicados de CCOO y UGT.

Respecto al TELETRABAJO, ya en su día dijimos que esta fórmula nos parece un riesgo en sí , porque los beneficios que pudiera acarrear quedarían minimizados por los perjuicios a futuro, especialmente en las relaciones “entre personas” y respecto a la organización de los y las trabajadoras en posibles escenarios de confrontación.

El hecho de que se planteen avances en los días teletrabajables, en materia logística, y que se habiliten fórmulas de realizar esta actividad en segundas residencias no debe distraernos, ya que el acuerdo de teletrabajo que se está negociando en Teléfonica NO LLEGA NI A LOS MÍNIMOS QUE PROMUEVE EL RD 28/2020 acordado curiosamente por CCOO y UGT .

Respecto a la semana de 4 días nos intentan vender humo. Se resume en trabajar media hora más de lunes a jueves, el viernes te lo coges como día sin sueldo, y te perdono 1 hora. Lo único que intentan CCOO, UGT y la empresa es hacer publicidad de una medida que pagamos casi en exclusiva los y las trabajadores.  Es un acuerdo de REDUCCION DE SUELDO a cambio de reducir 1 hora de trabajo semanal.

Les recordamos a los sindicatos negociantes que las reducciones de jornada laboral conseguidas en el pasado nunca estuvieron condicionadas a reducciones de salario. La conquista de las 40 horas semanales, o las 35 horas en la Administración se consiguieron a base de pelea y confrontación con las patronales, sin contrapartidas en materia económica, y desde una perspectiva de conquista de derechos que no tiene nada que ver con lo que aquí nos están vendiendo.

En Telefonica llevamos mucho mas de 30 años con la misma jornada laboral semanal. YA vale de tomarnos el pelo. REIVINDICAMOS LA REDUCCION DE JORNADA SIN CONTRAPARTIDAS, porque trabajar menos hoy en día lo consideramos un derecho, y porque también creemos en el reparto del empleo, que garantice la creación de más puestos de trabajo.

Por cierto, la total ausencia de referencias a la necesaria creación de empleo de calidad en el sector nos muestra el tipo de sindicalismo que se ha instalado definitivamente en la empresa, el que solo piensa en sus intereses particulares, pero que deja a miles de trabajadores totalmente al margen, aunque realicen la misma actividad.

En ese sentido, es importantísimo ir avanzando en recuperar el terreno perdido con acuerdos como los que ESK ha firmado en empresas del sector teleco, como COMFICA, donde el papel de los sindicatos “tradicionales” se ha visto relegado debido a la determinación de las asambleas, que han luchado por una fórmula de reconquistar derechos que en Telefónica ya se ha olvidado, y que nos debería hacer reflexionar del papel de cada cual…  

Y para continuar, nos referiremos a la ridícula subida salarial propuesta, que raya el esperpento en una empresa que declara beneficios estratósfericos y primas millonarias para sus ejecutivos, ofertando un 1% de subida sobre masa salarial, es decir, sobre 0’7% en tablas salariales, en contextos actuales de IPC en torno al 3% .

Y aquí, esperaremos a ver el contenido definitivo de lo firmado, porque habrá que analizar las repercusiones reales del cálculo de la revisión pactada en el artículo 14 del CEV en vigor, para valorar si estamos ante escenarios de pérdida de poder adquisitivo o no…

Para finalizar, una vez más se va a firmar un convenio que afecta a nuestras condiciones de trabajo “secuestrando” a la plantilla, sin información real, y sin posibilidades de debate y de decisión sobre ello, avalando un sistema totalmente antidemocrático y falto de transparencia que debería sonrojar a alguien. VERGÜENZA.

En definitiva, esta firma va a ser el epílogo de una función que, a cambio de prácticamente nada, prorrogará la paz social en la empresa y seguirá beneficiando a los de siempre, es decir, a la empresa y a sus socios, pero no a los intereses del total de trabajadores y trabajadoras.

 

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