Una vez finalizado el Plan Global de Compra de Acciones para Empleados de Telefónica 2012_2014, Telefónica ha lanzado un nuevo plan de compra incentivada de acciones dirigido a todos los empleaplaplados del grupo de una duración mínima de dos años y máxima de cuatro, que permitirá a los destinatarios recibir títulos adicionales de forma gratuita si cumplen determinados requisitos.

Telefónica aprobó en 2.014 un plan de incentivos a largo plazo mediante la entrega de acciones a unos1.300 directivos y consejeros ejecutivos de la compañía, por un valor máximo de 350 millones euros. El plan tendrá una duración total de cinco años distribuidos en 3 ciclos. En el primero de los ciclos César Alierta, José María Álvarez-Pallete y Santiago Fernández Valbuena, podrían recibir acciones por valor de 6 millones, 3,5 millones y 2 millones, respectivamente.


Por otro lado y una vez finalizado el Plan Global de Compra de Acciones para Empleados de Telefónica 2012_2014, Telefónica va a lanzar un nuevo plan de compra incentivada de acciones dirigido a todos los empleados del grupo de una duración mínima de dos años y máxima de cuatro, que permitirá a los destinatarios recibir títulos adicionales de forma gratuita si cumplen determinados requisitos.


De nuevo quieren un lavado de cara a nuestra costa


Telefónica después de suspender 18 pagas de la aportación económica a los y las trabajadoras de Telefónica a su plan de pensiones con la excusa de lo mal que estaba la empresa, lo que ha supuesto alrededor de 4.000 euros de pérdida económica, hace que el dinero que desaparece de nuestros bolsillos aparezca en el de sus directivos (parece ser que para ellos la cosa no está tan mal). No solo ha dotado con más de 35 millones de € al plan de pensiones del presidente de Telefónica, César Alierta, o firmado contratos millonarios a personas imputadas de graves delitos, como Rato o Urdangarín sino que ahora va a repartir entre sus directivos 350 millones de euros en forma de Stock Options.


Y de nuevo, como ya ha ocurrido en anteriores ocasiones pretende lavarse la cara con un plan de acciones para la plantilla. La noticia salió en los medios de comunicación mezclada a propósito para potenciar a nivel social la idea de que las personas que trabajamos en Telefónica somos unas privilegiadas y además partícipes de sus escandalosos pelotazos. Además de financiar este despropósito con lo que nos han robado, no podemos olvidar que esto se da gracias a un contexto en el que se están destruyendo miles de puestos de trabajo de calidad y en el que la empresa con el beneplácito de CCOO y UGT sigue recortando nuestros derechos para aumentar la flexibilidad funcional y horaria. Los últimos acuerdos sobre disponibilidades obligatorias y clasificación profesional son buen ejemplo de ello. Y también la situación de precariedad del personal de contratas y subcontratas que les ha empujado a iniciar una huelga con la que desde hace casi 2 meses están peleando por conseguir un trabajo digno.


Algunas reflexiones sobre el fondo del asunto

1.- La evolución de las acciones sigue caminos contrarios a los intereses de la clase trabajadora: mientras la creación de empleo y la mejora de las condiciones laborales, incluidas las salariales, cotizan a la baja en la Bolsa, su destrucción y el empeoramiento de condiciones cotizan al alza. Participar de los beneficios de la propia empresa por medio del aumento de la cotización de sus acciones en la Bolsa puede llevarnos a la contradicción de desear como accionistas que disminuya el empleo y empeoren sus condiciones, cuando resulta que ese empleo es el nuestro. No nos parece positivo que se potencien formas de ingresos basadas en un mercado como es la Bolsa cuya característica fundamental es que es un mercado eminentemente especulativo, que se basa en la libre circulación de capitales, que no genera empleo, y que solo genera riqueza en quien tiene dichos capitales.

2.- Con esta medida la Empresa sigue avanzando en una de sus pretensiones históricas y es que una parte de nuestras retribuciones sea variable, en función de los aumentos de productividad y en este caso de la rentabilidad de los mercados financieros. 3.- Para colmo nos parece la petición desde algún sindicato de que se mejore la fiscalidad para las rentas de capital cuando vemos que ésta cada vez es mejor respecto a la de las rentas de trabajo y que una de las consecuencias es que la bajada de recaudación fiscal es otra excusa para que se recorte en derechos fundamentales como educación, sanidad, etc. En todo caso desde ESK esperamos que en la negociación del próximo convenio podamos encontrarnos todos y todas luchando por la creación de empleo de calidad y por la mejora de las condiciones laborales aunque estos logros motiven que las acciones bajen.

Eso es la inversión de futuro que se necesita. Invierte en ti, invierte en tu futuro, y en el futuro de nuestra juventud

Más noticias