El sindicato ESK quiere realizar una primera valoración de los hechos que estamos viviendo referentes a la OPE 2017-2018 convocada por Osakidetza.

En primer lugar, nos gustaría decir que desde que se convocó esta OPE en diciembre de 2017 este sindicato ha advertido públicamente de posibles irregularidades en el proceso selectivo, en concreto en ciertas especialidades médicas que son las que ahora están bajo sospecha. Estas sospechas estaban respaldadas por las constantes quejas de las trabajadoras y trabajadores del sector que apuntaban a tratos de favor de algunas de las personas aspirantes. Este trato de favor está basado, entre otras cosas, en una posible filtración de los exámenes.

ESK siendo conocedor de estas posibles irregularidades y teniendo en cuenta los datos que podrían acreditarlas acudió el pasado 17 de abril de 2018 levantó un acta notarial en Gasteiz donde dimos los nombres de los aspirantes que conseguirían las mejores notas en el proceso de selección en una de las especialidades ofertadas.

El resto de la historia ya es conocida por la ciudadanía, las personas que finalmente accedieron a través de la oferta pública de empleo del servicio de salud vasco coinciden con exactitud con el listado que ESK registró ante notario.

Por otra parte y tras estallar el escándalo nos encontramos ante un Gobierno Vasco y una Consejería de Sanidad que comienzan negando rotundamente los hechos y una vez más, algo a lo que en ESK estamos más que acostumbradas, haciendo un intento de criminalización y desprestigio de nuestra labor sindical e instando a que procediéramos a la denuncia judicial. Sin embargo a día de hoy Osakidetza se ha visto obligada a paralizar la selección de las especialidades que están bajo sospecha e iniciar una investigación.

ESK, junto con otros agentes sindicales, en el día de ayer se reunió ayer con la Fiscalía en Álava con la intención de aportar las pruebas que obran en su poder y que constituyen indicios claros de posibles irregularidades en la OPE. Tras la reunión y por recomendación de la fiscalía estas mismas pruebas serán aportadas en la Fiscalía Superior del País Vasco.

Respecto a la última decisión tomada por Osakidetza de paralizar el proceso selectivo en algunas especialidades, ESK considera que es del todo insuficiente. Osakidetza está obligada garantizar en todo momento la transparencia de éste y de cualquier otro proceso selectivo y que no hacerlo o se mostrase pasivo ante estos hechos, gravísimos, supone en la práctica ser parte de la pantomima que parece ser esta OPE.

Es responsabilidad de la consejería de Sanidad y del Gobierno vasco garantizar una investigación seria, independiente y transparente que depure responsabilidades en los supuestos tratos de favor a algunos aspirantes. Una investigación que se centre en los hechos denunciados y en quienes puedan estar implicados y desde luego no en intentar desprestigiar y ningunear a quienes hemos señalado posibles irregularidades. Pero ni se ha invitado a esta organización a esa reunión, ni se actúa con coherencia en la pretendida transparencia ya que se ha bloqueado el acceso público a los resultados de los exámenes de Opes celebradas con posterioridad a que saliera la noticia en medios.

A ESK, por tanto, nos toca seguir con nuestra investigación paralela y hacemos un llamamiento a toda persona que haya participado en los exámenes, a que se acerquen a nuestros locales para dejar testimonios que puedan arrojar aun más datos de los que disponemos.

Por último, creemos que estos hechos tienen la suficiente relevancia y suponen la gota que colma el vaso en lo que a las nefastas políticas de Salud se refiere por lo que exigimos la dimisión del Sr. Darpon, Consejero de Sanidad y la Sra.Mujika, Directora General de Osakidetza.

 

 

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