La sección sindical de ESK en Tubos Reunidos rechaza que la empresa intente aplicar cambios colectivos en turnos y calendarios sin tramitar una modificación sustancial de condiciones de trabajo con todas las garantías legales.

« estando en concurso de acreedores cualquier medida colectiva de este tipo debe tramitarse por el cauce legal correspondiente »
La sección sindical de ESK en Tubos Reunidos rechaza que la empresa intente aplicar cambios colectivos en turnos y calendarios sin tramitar una modificación sustancial de condiciones de trabajo con todas las garantías legales.
La Dirección de Tubos Reunidos ha planteado a la representación sindical un cambio de calendarios laborales que afectaría a diferentes áreas productivas de la empresa, entre ellas acería, laminación, acabados, logística y mantenimiento.
Desde ESK queremos denunciar públicamente que no estamos ante un simple ajuste organizativo. La propuesta empresarial afecta directamente a turnos, relevos, descansos, conciliación, salud laboral y vida personal de la plantilla. Es decir, afecta a condiciones reales y esenciales de trabajo.
Por mucho que la empresa pretenda presentarlo como un “cambio de calendario”, para ESK estamos ante una modificación sustancial de condiciones de trabajo. Además, Tubos Reunidos se encuentra actualmente en concurso de acreedores, por lo que cualquier medida colectiva de este tipo debe tramitarse por el cauce legal correspondiente, con garantías, documentación, periodo de consultas, intervención del juez del concurso y control de las causas alegadas por la empresa.
La Dirección lo sabe. Precisamente por eso intenta evitar ese camino.
A qué juega la empresa?
Lo que la empresa pretende es alcanzar un acuerdo rápido con el comité, por unanimidad, para aplicar los cambios el 1 de septiembre sin pasar por el procedimiento legal que corresponde. Dicho de forma clara: quiere que la representación de la plantilla le firme un atajo fuera del cauce legal ordinario, mientras se vuelven a poner en riesgo derechos laborales básicos.
Desde ESK consideramos especialmente grave este intento en la situación actual. Las causas y los cambios planteados por la empres, van en la misma línea que propuestas anteriores incluidas en el ERE, que la plantilla consiguió echar atrás tras meses de huelga indefinida. Por eso, dar cobertura sindical a una modificación sustancial encubierta sería peligroso en cualquier contexto, pero todavía más aún en el momento actual de Tubos Reunidos.
Si la empresa quiere modificar condiciones colectivas, que lo tramite como corresponde. Si tiene causas, que las acredite. Si tiene propuestas, que las negocie con garantías, con transparencia y con la plantilla debidamente informada.
Una vez más, la Dirección utiliza el mismo chantaje de siempre: o aceptáis esto o todo será peor; o tragáis o ponéis en riesgo la empresa. Desde ESK decimos claramente: ya vale.
La plantilla no ha provocado esta situación. La plantilla no ha gestionado la empresa. La plantilla no ha decidido los tiempos. Si desde mayo existían problemas de carga, relevos, caja, absentismo u organización, la Dirección podía haber iniciado antes el procedimiento legal correspondiente. No lo hizo. Ahora pretende convertir su retraso en urgencia para la parte social y su falta de previsión en más presión y recortes de derechos para la plantilla.
Uno de los ejemplos más graves, es el calendario propuesto para la acería. El planteamiento de trabajar únicamente en turnos de tarde y noche supone, a nuestro juicio, un ataque directo a la conciliación, al descanso y a la salud de las personas afectadas. No se puede aceptar, que quienes organizan fábrica, lo hagan experimentado con la vida de quienes trabajan en ella.
¿Qué supondría aceptar esto?
Firmar un acuerdo en estos términos supondría, además, asumir el relato de la empresa: que sobran relevos, que las causas alegadas son aceptables y que la plantilla debe volver a ceder. Ya ocurrió con los ERTE, con la cesión de días recuperables en laminación y con otras medidas anteriores. La empresa comete los errores, pero pretende que los pague siempre la plantilla y la dirección quiere imponer.
Defender derechos no es poner en riesgo la empresa. Lo que pone en riesgo el futuro industrial es una gestión que improvisa, siempre llega tarde y pretende resolverlo todo recortando condiciones laborales.
Desde ESK seguiremos defendiendo empleo, futuro industrial y condiciones dignas en Tubos Reunidos. Pero no confundimos responsabilidad con sumisión. Y mucho menos aceptamos lecciones morales, éticas o de responsabilidad de una Dirección cuya gestión, bajo nuestro criterio, ha llevado a la empresa a la situación extremadamente delicada en la que se encuentra.
¿Qué vamos a hacer desde ESK?
El próximo 14 de julio está prevista una reunión con el administrador concursal, en la que, además de recibir información sobre el proceso concursal, ESK trasladará esta cuestión junto con otros temas pendientes, como los días de libre disposición, la externalización de la vigilancia de la salud y otras materias que afectan directamente a la plantilla.
Desde ESK lo decimos con claridad: no vamos a permitir que el concurso de acreedores sirva como excusa para saltarse el convenio, la ley y los derechos de la plantilla.
Negociación si, pero con legalidad, con garantías, transparencia y participación de la plantilla.
Chantajes, ninguno.









