Denunciamos la actitud del Gobierno Vasco por rechazar la ILP por un SMI propio impulsada por 138.495 firmas. De esta forma da la espalda a la ciudadanía y se alinea con los intereses de la patronal vasca.

« El Ejecutivo vasco vuelve a evidenciar su carácter profundamente antidemocrático »
El Gobierno Vasco, conformado por la coalición de los partidos PNV y PSE, ha decidido rechazar la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) promovida por los sindicatos ESK, ELA, LAB, Steilas, Etxalde e HIRU. Esta iniciativa buscaba la creación de un Salario Mínimo Interprofesional (SMI) propio para la CAPV, adaptado a la realidad socioeconómica del país. La decisión, adoptada en contra de la voluntad de 138.495 personas que avalaron la propuesta con su firma, representa un desprecio hacia la participación ciudadana y el ejercicio democrático.
Con esta actuación, el Ejecutivo vasco vuelve a evidenciar su carácter profundamente antidemocrático, al vaciar de contenido una herramienta esencial de participación popular como lo es la figura de la ILP. Se trata, una vez más, de una maniobra que, en lugar de fomentar el debate político y económico desde la ciudadanía, lo obstaculiza, alineándose de manera sistemática con los intereses de las élites económicas del país, representadas por Confebask.
Este no es un caso aislado
Tal como ocurrió en septiembre con la ILP impulsada por el movimiento de personas pensionistas, el Gobierno ha vuelto a dar la espalda a una reivindicación masiva y legítima.
Entre los argumentos esgrimidos para justificar esta negativa, el Gobierno intenta desviar la atención proponiendo que la cuestión del SMI se aborde en el marco de la negociación colectiva. Sin embargo, esta posición demuestra una preocupante falta de conocimiento sobre la realidad de las relaciones laborales en CAPV. Los sectores más afectados por el actual SMI, se encuentran regulados por convenios colectivos estatales que, en ningún caso, se verían modificados por una negociación interprofesional en el ámbito vasco. Es decir, delegar la responsabilidad a la negociación colectiva es una mera excusa.

A esto se suma la negativa explícita de Confebask a sentarse a dialogar sobre la creación de un posible marco de negociación en torno a un SMI vasco, lo que deja aún más en evidencia la falta de voluntad política y el sometimiento del Gobierno a la patronal.
Desde ESK denunciamos con firmeza esta actitud profundamente antidemocrática y antisocial del Gobierno Vasco. No vamos a permanecer impasibles ante esta falta de compromiso con la clase trabajadora. Seguiremos trabajando por construir espacios de unidad y movilización que nos permitan avanzar hacia un Salario Mínimo Interprofesional propio, uno que garantice condiciones laborales dignas y que esté verdaderamente ajustado a las particularidades y necesidades económicas de nuestro país.
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138.495 firmas respaldan la Iniciativa Legislativa Popular en favor de un Salario Mínimo propio
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