En la última semana la OPE de Osakidetza está siendo cuestionada por distintos colectivos. Como ya informamos ESK depositó ante notario los posibles resultados de una especialidad. La persona que nos dio esa información, ante las presiones que está recibiendo, nos pide que le ayudemos a difundir la siguiente nota. ¿Es a esto a lo que se refería el Consejero Jon Darpon cuando decía en el Parlamento que no le temblará la mano?

 

 

Emitimos este comunicado al hilo de los acontecimientos que se vienen sucediendo desde el 1 de junio alrededor de las oposiciones a médico especialista en Osakidetza.

 

Somos un grupo de tres médicos especialistas que trabaja para el Servicio Vasco de Salud sin plaza en propiedad. En este momento los tres somos afiliados del sindicato ESK. Venimos trabajando desde hace meses para conseguir sacar a la luz algo que nos parecía profundamente injusto por más que fuera lo aceptado entre compañeros, compañeras y superiores.

En primer lugar nos gustaría dirigirnos a los y las compañeras que se sienten frustradas porque pensaban que en esta OPE "les tocaba" y cargan la agresividad que les genera verse sin "su plaza" en nuestra contra: nosotros/as no hemos hecho más que señalar una irregularidad habitual, no hemos cometido ninguna. No somos los y las encargadas de decidir, paralizar o juzgar nada. Dicho esto, creemos firmemente que caminar hacia la transparencia y la igualdad de oportunidades es en beneficio de todos y todas. Y entre todos debemos conseguir una transición pacífica hacia la normalidad.

En segundo lugar, queremos dirigirnos a las autoridades: nos resulta agotador y tristísimo tener que recurrir a técnicas de maquiavelismo político-sindical para dar a conocer de manera efectiva algo que todos y todas conocíamos. No es justo que para denunciar la corrupción en su organización o trabajo una persona deba exponerse hasta el límite del riesgo porque la prueba de cargo recaiga sobre sus hombros. Una o uno de nosotros tres llegó a pedir las preguntas de su examen con la única intención de hacerlo público y dar credibilidad a la denuncia. Quien acuse a este compañero o compañera de participar en esto por despecho no podría estar más equivocado. En realidad es la persona más valiente de los tres.

Pensamos que deben articularse ya protocolos que animen, protejan y garanticen la seguridad de las personas interesadas en denunciar la corrupción en los organismos y administraciones públicas.

Para terminar, nos gustaría animar a quien se sienta afectado de una u otra manera por este problema a que hablen abiertamente sobre su situación y expresen su opinión sin miedo y sin complejos. Sabemos que es una tarea que requiere romper tabúes pero estamos convencidos y convencidas, y es lo que nos ha movido a sacar a la luz estas reflexiones, de que este es un trabajo que debemos hacer entre todos y todas.

En Vitoria-Gasteiz a 10 de junio de 2018

 

Más noticias

60 muert@s en 2018

en accidentes laborales