Está claro que la prioridad para los partidos de gobierno, no son las personas que están pasando más dificultades en nuestra sociedad.  Lo que sorprende es que EH Bildu esté negociando este presupuesto olvidándose de todos estos colectivos damnificados sin poner como condición la retirada de los recortes en la RGI.

 

 

El curso pasado fue un curso en el que destacaron 2 movimientos sociales por encima de cualquier otro: el movimiento feminista y el movimiento en defensa de unas pensiones públicas dignas.

El movimiento de pensionistas tras incontables movilizaciones sigue de actualidad. Son  40 semanas de movilización ininterrumpida. Todo un ejemplo de lucha. La lucha actual de las pensiones es el mantenimiento futuro de un sistema de pensiones dignas, público y universal por el cual pasaremos la mayoría de las personas. Es por ello, que tenemos que hacer causa común con las personas que hoy están ocupando las calles.

Igualmente, el movimiento feminista el curso pasado nos dio un ejemplo de cómo se tienen que hacer las cosas. Potenciando lo que une y dejando fuera lo que separa. Consiguieron una histórica huelga general el pasado 8 de marzo. Este año todo indica que va a ser capaz de seguir movilizando y de marcar agenda social y política.

Las reivindicaciones de estos 2 movimientos van mucho más allá de sus propios intereses y avanzan en un cambio de modelo social mucho más justo.

Por desgracia, otro año más nos hemos enfrentado al 25 de noviembre con la misma sensación de hartazgo que en ocasiones anteriores. Año tras año vemos cómo la situación lejos de mejorar empeora y la violencia contra las mujeres no solo continúa sino que además no parece que nadie quiera tomarse en serio la situación que estamos soportando. Este 2018 en Euskal Herria han sido asesinadas 7 mujeres. No se han muerto, no es casual ni tampoco es una lacra, son 7 mujeres asesinadas por 7 hombres normales y corrientes, “buenos vecinos”, amigos, 7 hijos sanos del patriarcado y ese precisamente es el problema. Hay que tener claro que no es posible una sociedad equitativa, justa e igualitaria en la que se asesina y agrede a las mujeres por el hecho de serlo. Como sabemos bien los asesinatos, las agresiones más mediáticas o las impresentables sentencias judiciales a las que nos tienen acostumbradas son solo parte de la violencia que padecen las mujeres. El feminismo no es una opción es una necesidad para quienes creemos que todos los derechos han de ser para todas las personas, no podemos mirar para otro lado.

Por desgracia, tanto hablando de personas pensionistas, de la desigualdad entre hombres y mujeres o de la pobreza con la que convivimos en nuestra tierra quien sí miran para otro lado, son las instituciones.

 

Presupuestos

Estos días se están negociando lo presupuestos de las diferentes instituciones y en especial uno que incumbe y mucho a la gente que pasa más dificultades económicas. La negociación presupuestaria de la Comunidad Autónoma Vasca. El debate presupuestario, es un debate fundamental por cuanto refleja qué tipo de modelo social es por el que apostamos o más bien por el que apuestan las instituciones. Se tienen que definir cuáles son las prioridades y con ellas a qué colectivos “apoyas” con la inversión pública.

Está claro que la prioridad para los partidos de gobierno, PNV y PSE, no son las personas que están pasando más dificultades en nuestra sociedad. Mantiene los recortes realizados a la RGI de los últimos años, pudiendo llegar a suponer esto una merma de más del 40% en la cuantía a percibir sea por una persona parada de larga duración, sea por una familia numerosa, sea por una persona refugiada sin recursos económicos, sea por una mujer con contrato en precario, un contrato que no le saca de pobre o sea pensionista o viuda con pensiones mínimas.

Que el PNV y el PSE mantengan estos recortes no sorprende por que es habitual aunque no por ello menos grave. Lo que sorprende es que EH Bildu esté negociando este presupuesto olvidándose de todos estos colectivos damnificados sin poner como condición la retirada de los recortes en la RGI. EH Bildu nos plantea que la pretensión es mejorar la situación de los pensionistas, cuestión imposible, si antes no se retira este recorte, que en caso de que el SMI en el Estado llegue a los 900€, supondría como hemos dicho, un recorte previo del 40% en la cuantía que debería cobrar una persona pensionista si se cumpliera la ley hoy vigente que regula la RGI en  la CAPV.

La cuenta es muy sencilla, si Madrid aprueba el SMI de 900€ (que se da por seguro vía decreto) y el Gobierno Vasco retirara los recortes a la RGI, supondría que una persona pensionista pasara a cobrar un complemento a su pensión hasta llegar a 1.050€ mensuales. ¿y con estos presupuestos? Pues hasta solo 758€. 300€ menos por el recorte a la RGI que mantienen PNV y PSE y que EH Bildu en su propuesta pública, por desgracia, no ha exigido su retirada.

No podemos olvidar que el año 2017 las plataformas contra la exclusión social, entre ellas Argilan-ESK,  bajo la iniciativa “NO TRAGAMOS” mantuvimos una huelga de hambre de 19 días con la reivindicación que se retiraran estos mismos recortes, recogiendo el apoyo y compromiso de innumerables organizaciones sociales, sindicales y políticas entre las que se incluye EH Bildu.

Para nosotras es la electoral la única razón que puede explicar que no se exija retirar el recorte en la RGI que afecta a las personas más empobrecidas de nuestra sociedad y solo lo reclame para el sector de Pensionistas y, encima, de manera parcial.

Estos presupuestos, que incluyen mucha pasta para el TAV, no mira a la gente más machacada por el sistema capitalista, no mira a quien más lo necesita y para la izquierda esta debería de ser siempre la prioridad.

La solución, como siempre, vernos en las calle.