ESK no va a tolerar que se ponga en riesgo la salud de la plantilla y adoptará las medidas necesarias para evitarlo. Los centros de trabajo de Osakidetza deben ser espacios donde se recupere la salud, no donde se pierda.

«Los centros de trabajo de Osakidetza deben ser espacios donde se recupere la salud, no donde se pierda. »
La primera ola de calor no ha esperado al verano; es evidente que los periodos de calor extremo cada vez son más frecuentes y comienzan antes y a Osakidetza le pilla sin los deberes hechos.
Ya en estos días de mayo las medidas puntuales adoptadas en determinados centros se demuestran totalmente insuficientes. Hay compañeras que ya han tenido que ser atendidas por problemas de salud derivados del calor.
Desde ESK exigimos planes integrales y no parches puntuales. No puede ser que haya centros que inicien su actividad a las 8 de la mañana ya con un calor asfixiante. Si estamos así en mayo, ¿qué será de las personas usuarias y trabajadoras en julio y agosto?
ESK exige medidas concretas e inmediatas que garanticen trabajar y recibir atención en condiciones de seguridad en los centros de Osakidetza: climatización de los espacios, sistemas que permitan la ventilación y la renovación de aire, planes y protocolos para situaciones de temperaturas extremas, poner a disposición de los y las trabajadoras agua y alimentos refrigerados…
ESK no va a tolerar que se ponga en riesgo la salud de la plantilla y adoptará las medidas necesarias para evitarlo. Los centros de trabajo de Osakidetza deben ser espacios donde se recupere la salud, no donde se pierda.










