El Gobierno Vasco, y sus Entes adscritos como Osakidetza, operan sobre una infraestructura tecnológica profundamente ligada a Microsoft. Miles de puestos de trabajo utilizan Windows, Office y Microsoft 365; se estima que el entorno colaborativo da servicio a más de 37.000 usuarios. Esta dependencia se gestiona a través de EJIE, la sociedad informática del Gobierno Vasco, que centraliza los contratos y licencias con Microsoft.
En las últimas semanas, trabajadores de Microsoft han denunciado públicamente que la empresa colabora con el ejército israelí, proporcionando servicios de inteligencia artificial y almacenamiento en la nube que están siendo utilizados en el contexto del apartheid y genocidio contra el pueblo palestino. El colectivo No Azure for Apartheid, formado por empleados y extrabajadores de Microsoft, exige que la empresa rompa sus vínculos con el gobierno israelí. Estas denuncias han generado protestas internas, despidos y una creciente presión sobre Microsoft.
Corresponde al Gobierno Vasco exigir a sus proveedores tecnológicos un compromiso firme con los derechos humanos.
Desde ESK, reclamamos:
• Que Osakidetza y EJIE exijan a Microsoft una aclaración pública sobre sus vínculos con el ejército israelí.
• Que se evalúe éticamente la continuidad de los contratos, considerando alternativas tecnológicas libres de implicaciones en conflictos armados.
• Que se transparente el gasto público en licencias Microsoft y los criterios éticos que rigen estas decisiones.
El compromiso con la salud pública no puede desligarse del compromiso con la justicia global. No Tech for genocide.










