Nos alegramos de que se abra la carrera, pero este desbloqueo es fundamentalmente fruto de la sentencia ganada recientemente en el Juzgado por ESK. Tuvimos que pedir la ejecución, motivo por el que Osakidetza se ha visto obligada a llegar a este acuerdo.
Por más que los firmantes traten de sacar pecho con este acuerdo, no pueden olvidar que la disposición de Osakidetza a negociar no viene caída del cielo, sino que es fruto de una sentencia que obliga a Osakidetza a negociar y buscar una solución.
Alegrarnos por la apertura de la carrera no nos impide hacer una lectura crítica, ya que se mantienen la desigualdad salarial y la doble escala salarial que instauró la suspensión de las convocatorias de carrera generando mucho malestar entre el personal.
El acuerdo es insuficiente porque no cambia el modelo de carrera de Osakidetza, realiza una convocatoria extraordinaria y por una sola vez obligada por las circunstancias. Sorprende que algunos firmantes lo vendan con el argumento de que éste es el modelo que ellos han venido defendiendo, olvidando que tiene fecha de caducidad.
Se ha eliminado el baremo de la formación, que no dejaba de ser un mercadeo y un negocio para muchos sindicatos y se ha eliminado la subjetividad de la valoración de las jefaturas, pero la firma no garantiza la eliminación de estos criterios a futuro. ¿Qué hará Osakidetza en futuras convocatorias? ¿Recuperará la formación? ¿Mantendrá los criterios subjetivos de jefaturas y mandos intermedios que permiten denegarla? Mucho nos tememos que pueda ser así vista la débil respuesta dada por los sindicatos firmantes en un contexto favorable creado por la sentencia ganada.
No resuelve el problema de la doble escala salarial ya que no admite la deuda generada desde la última convocatoria en 2011. Además, deja fuera a trabajadores que se jubilaron entre el 2012 y 2018 ya que la retroactividad Osakidetza la fija a 1 de enero de 2019. Alejándose del contenido de la normativa que recoge la obligación de Osakidetza de realizar convocatorias anuales.
ESK nos alegramos, pero lo consideramos insuficiente y continuaremos exigiendo que Osakidetza cumpla con la legalidad y realice convocatorias anuales a la que está obligada por ley. Exigiremos también que reconozca la deuda contraída por la suspensión de la carrera durante tantos años.